
Con la reforma protestante, que necesitaba llegar al pueblo con su nuevo evangelio utilizando para ello su lengua y no el latín, se comienza a generalizar que los reinos y entidades políticas europeas que no eran de lengua y cultura latinas comiencen a escribir en sus respectivas lenguas vernáculas y abandonen gradualmente el hábito de la utilización del latín o de lenguas romances derivadas del latín para redactar sus documentos, dejando de utilizar para la escritura lenguas que no eran entendidas por la mayoría de la población. Los ingleses, por ejemplo, antes de escribir en inglés, utilizaron primeramente el latín y después el romance normando de Francia, o las diferentes entidades políticas alemanas, antes de escribir en alemán, utilizaron el latín y, posteriormente, romances italianos. En el Reino de Navarra, aunque la mayor parte de la población hablaba en vasco, para la escritura de documentos, además del latín, se utilizaron los romances aragonés, castellano y gascón.
En este contexto de luchas religiosas llegó a ser posible que se dieran las circunstancias favorables para que se produjera el venturoso hecho de la creación ex novo de la prosa vasca, al traducirse el Nuevo Testamento en toda su integridad por orden de la reina navarra. El personaje encargado por el sínodo calvinista de Paue (Pau) en 1565 para llevar a cabo la traducción al vasco del Nuevo Testamento fue Joannes de Leizarraga (1506-1601), nacido en Beskoitze (Labort). Su traducción se llamaría Iesus Christ gure Jaunaren Testamentu Berria (Nuevo Testamento de nuestro Señor Jesucristo). Los datos sobre su juventud son escasos, si bien sabemos que fue ordenado sacerdote, pero que en 1559 se convierte al evangelio lo cual le acarrea persecución y encarcelamiento y, como muchos otros protestantes, encuentra asilo al amparo de Joana III de Albret. La traducción de Leizarraga está concienzuda y escrupulosamente hecha, de acuerdo con el espíritu que animaba las traducciones protestantes de su época de estricta fidelidad al texto original griego. Para su traducción utilizó el texto griego del Nuevo Testamento preparado por Erasmo de Rotterdam, el mismo que usara Lutero para su traducción al alemán. Otras obras suyas fueron Kalendrera (Calendario) y Abc edo Christinoen instructionea (Abc o la instrucción de los Cristianos). Leizarraga se caracteriza por ser un escritor que utiliza en su literatura muchos términos cultos de origen grecolatino.
¡Comparte este artículo!