La "fazaña de Ojacastro"

 

 

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El euskara en La Rioja, "la fazaña de Ojacastro".

 

 

La fazaña de Ojacastro (La Rioja) narra el encarcelamiento del alcalde de dicha localidad riojana en 1239, por exigir que un juicio en su villa se hiciera en vasco, un derecho recogido en el fuero que les regía. Esta fazaña es un documento histórico muy importante para conocer la realidad lingüística de La Rioja en aquellas épocas.

En Oiakastro (actualmente conocido en español como Ojacastro) cer cano también, por cierto, al Monasterio de San Millán de la Cogolla (en vasco Donemiliaga Kukula), cuna del vasco medieval escrito, en una fazaña o sentencia de los primeros jueces castellanos basados en la costumbre como fuente del derecho, en el siglo XIII, sobre 1239, se indica que el alcalde de la villa exige al merino de Castilla (jefe de la policía o funcionario real) venido de Burgos a participar en un juicio, que este juicio se realizase en vasco, porque los habitantes de la villa al no saber castellano, y como vascoparlantes que eran, disponían de ese derecho según el fuero que les regía. El merino, que desconocía este derecho, mandó encarcelar al alcalde:

"Esto es por fazanya que el Alcalte de Oia-Castro mandó prendar D. Morial que era Merino de Castiella, porque juzgara que elome de Oia-Castro si le demandase ome de fuera de la Villa o de la Villa, que el recudiese en Bascuence. Et de si sopo Don Morial en verdad, que tal fuero habian los de Oia-Castro, e mandol dexar e dexaronle luego, e que juzgase su fuero" ("Historia de la Legislación y recitaciones del derecho civil en España", Amalio Marichalar y Cayetano Manrique, Madrid 1868).

El topónimo fluvial vasco Oia ("lecho, cauce", en español Oja) dio lugar al topónimo vasco Oiakastro ("castro del Oja", adaptado al español siguiendo la misma estructura gramatical vasca como Ojacastro) y también al actual La Rioja (escrito en el fuero de Miranda de Ebro otorgado por Alfonso VI de Castilla en el año 1099 como Rioga -se pronunciaba rioia-), utilizándose el topónimo Rioja ("río Oja"), inicialmente, en alusión al conjunto geográfico de los pueblos y valles que bañaba este río.

La forma vasca actual para llamar a La Rioja, Errioxa, es una adaptación fonética del español Rioja. Antiguamente los riojanos, por documentos históricos, se cree que llamaban a La Rioja con la forma vasca Oiako Harana (“Valle del Oja”).

Antes de la conquista definitiva de los territorios de La Rioja por parte de Castilla en el siglo XII, estos territorios pertenecían al Reino de Pamplona y Nájera, y las lenguas de sus pobladores eran el vasco (desde épocas prerromanas) y el romance aragonés (introducido en la zona por la anterior pertenencia de estos territorios a la marca superior andalusí gobernada desde Zaragoza) atestiguados en la Glosas Emilianenses de San Millán de la Cogolla del siglo XI. Tras la conquista, el castellano se iría extendiendo gradualmente por tierras riojanas haciendo desaparecer tanto la lengua aragonesa (desapareció en el siglo XIV) como, finalmente, la lengua vasca (desapareció en los siglos XV-XVI).

 

 

 

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